Hay causas que necesitan ser contadas con sensibilidad, pero también con fuerza. La de Fundación Sonrisas Sin Cáncer es una de ellas.

Sonrisas Sin Cáncer es una fundación sin ánimo de lucro creada para impulsar la investigación en cáncer infantil y mejorar la calidad de vida de las familias que atraviesan esta enfermedad. Detrás de su labor hay personas que conocen de cerca esta realidad; algunos de sus miembros son padres de pacientes y saben lo que significa mirar el miedo de frente.
Su trabajo nace de una necesidad urgente: en España se diagnostican cada año alrededor de 1.400 casos de cáncer infantil, una cifra que, según recoge la fundación, supone que aproximadamente un niño pierde la vida cada día. Además, esta realidad no ha cambiado de forma significativa en las últimas décadas.
Por eso, Sonrisas Sin Cáncer trabaja para complementar la financiación pública, acelerar terapias avanzadas y dar visibilidad a una enfermedad que sigue siendo la principal causa de muerte por enfermedad en la infancia en España.
Su misión se sostiene sobre tres pilares fundamentales: investigación, visibilidad y apoyo. La investigación clínica es clave para conocer mejor cómo se origina la enfermedad, prevenirla, combatirla y reducir sus secuelas. La visibilidad permite acercar esta realidad a la sociedad y generar conciencia. Y el apoyo a las familias recuerda que ningún niño ni ninguna familia debería enfrentarse sola a una experiencia tan difícil.
En este camino, uno de los hitos más especiales para la fundación fue su primera donación importante: un biorreactor utilizado para fabricar células CAR-T, una herramienta fundamental para la investigación y el avance de nuevas terapias. Un eje
mplo de cómo cada aportación puede traducirse en recursos concretos que impulsan la ciencia y abren nuevas oportunidades para los pacientes.
Entre sus proyectos para 2026 destacan iniciativas de gran impacto, como la creación de una Unidad de Cardio-Oncología Pediátrica en el Hospital La Paz, pensada para integrar la atención durante el tratamiento oncológico y el seguimiento a largo plazo de los supervivientes, con un enfoque predictivo y preventivo de la cardiotoxicidad.
También impulsan RV SonriVerso, un proyecto de realidad virtual y tecnología interactiva diseñado para transformar las largas esperas hospitalarias en momentos de aprendizaje, juego y acompañamiento emocional para niños con cáncer, sus familias y el personal sanitario que les cuida.
Además, la fundación mantiene su compromiso directo con el apoyo a familias, acompañándolas durante el proceso y recordando que detrás de cada diagnóstico hay
una historia, una familia y una vida que necesita sostén.
Desde Schuster & Friends queremos dar visibilidad a entidades que trabajan cada día para generar un impacto real. Por eso, contar con causas como la de Sonrisas Sin Cáncer nos recuerda la importancia de
sumar esfuerzos, apoyar la investigación y contribuir a que la esperanza llegue cada vez más lejos.
Porque cada colaboración, cada evento solidario y cada gesto de apoyo puede marcar la diferencia.
Ni una sonrisa menos.
